Qué veremos
PRESENTACIÓN
De 2 a 6 jugadores, a partir de 5 años e independiente del idioma, es un juego sencillo de unos 10-15 minutos, que permite entre otras cosas que el pingüino vaya conociendo y aprendiendo diferentes estrategias para poder ganar, pues como veremos, tiene que prestar especial atención al tablero, tanto a la casilla donde se encuentra como posteriores, para poder visualizar la mejor ruta para alcanzar la meta el primero.
COMPONENTES Y PREPARACIÓN
¡Y EMPEZAMOS A JUGAR!
Cada participante escoge un coche, se colocan en la parrilla de salida y el niño más pequeño coge todos los dados y los tira.
Prestando atención a las casillas que tiene delante de su coche y utilizando los colores de los dados de su tirada, tiene que hacer avanzar su coche siempre hacia adelante tanto como pueda. Con lo que si hace una buena tirada y se va dando cuenta de la combinación adecuada de colores, puede llegar a mover su coche 6 casillas. Eso sí, se tienen que usar todos los colores posibles para avanzar, no se puede desechar ninguno.
En este ejemplo, le ha salido 2 veces el color blanco, 2 el lila, 1 vez el rojo y 1 el amarillo. Desde la casilla de salida solamente puede avanzar al tramo azul o blanco, pero no le ha salido ningún dado de color azul, así que no hay duda: avanzamos una casilla al tramo blanco (vamos apartando los dados usados para no confundirnos), seguimos por el lila y de ahí pasamos al rojo (ver imagen abajo).
Una vez en el tramo de color rojo y quedándonos un dado de color blanco y otro amarillo por usar, tenemos que pensar si avanzamos por el tramo exterior a la casilla amarilla o por el contrario hacemos un cambio de carril y nos colocamos en el centro (casilla blanca). Hay que tener en cuenta que un cambio de carril sólo se podrá hacer si el borde delantero de la casilla donde nos encontramos está por delante de la casilla a la que queramos movernos. Vamos, no podemos cambiar de carril desplazándonos lateralmente si no hacemos avanzar hacia adelante a nuestro coche.FIN DEL JUEGO
OPINIÓN DEL PINGÜINO
Cuando nos preguntan por un juego «para empezar» nunca nos olvidamos de este Monza. Lo primero de todo, es que es muy divertido. Pero además, para los más pequeños, les ayuda a asociar colores, a pensar una estrategia (no siempre eligen el mejor camino y se dejan dados sin usar hasta que aprenden a fijarse primero cómo optimizar las tiradas) y fomenta la competitividad. Porque tan importante es saber ganar como aprender a perder y por eso este juego es tan genial. Solo va a ganar uno, pero fomentará que los niños quieran echar más carreras.




























