Reseña: ¡Cocoricó Cocorocó!

Publicación original 20/10/2014

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¡El Gallinero anda revuelto!. En las Olimpiadas Gallináceas hoy toca la prueba de carrera desplumante. En esta prueba, cada gallina intentará adelantar a las demás para poder arrebatarles las preciadas plumas de la cola. La primera gallina que consiga desplumar a las demás corredoras será la vencedora. El problema viene cuando tenemos una carrera donde hay que conocer muy bien el corral pero las participantes tienen un buen problema de memoria. ¿Lo conseguirá alguna?.

  • De 2 a 4 jugadores
  • A partir de 4 años
  • 15-20 minutos
  • Autores: Klaus Zoch, Doris Matthäus
  • Puedes comprarlo aquí

Tocaba un memory. No me gustan nada, ni de pequeño me gustaban y menos ahora. Me parecen ABURRIDOS. Eso de dar vueltas a dos fichas intentando encontrar la pareja nunca me han hecho nada de gracia. Pero eres padre, lees en mil sitios que son buenos para ejercitar la memoria de los peques, cuando vas a una librería o juguetería es de lo primero que te intentan endosar para que te lleves (¿será porque a los mismos vendedores no les gusta nada y quieren quitárselos de encima?)…

De la editorial DEVIR, que también tiene editados unos cuantos juegos de mesa infantiles imprescindibles en cualquier ludoteca, de los que ya iré hablando, el Cocoricó Cocorocó es un memory como no había visto antes (que no quiere decir que no haya otros, pero yo no los conocía). Es un juego de 2 a 4 jugadores, con una edad mínima recomendada de 4 años. Es un juego independiente del idioma, que se explica muy fácil pero como cualquier otro memory, hay que darle mucho al coco para poder ganar.

COMPONENTES Y PREPARACIÓN

Los protagonistas del juego son 4 gallinas de madera de gran tamaño, junto con sus plumas, cada una con su color correspondiente, que colocaremos en uno de los 4 agujeros que tienen por detrás.

Tenemos unas fichas también de un tamaño considerable con dibujos de diferente temática, todos muy simpáticos y coloridos. Estas fichas serán el tablero de juego por donde moveremos a nuestras gallinas. Las colocaremos boca arriba haciendo un círculo o un cuadrado, con más o menos espacio entre las fichas, dependiendo de cómo sea nuestra mesa de juego

Otras fichas de cartón, más pequeñas que las ovaladas, pero con los mismos dibujos y con forma octogonal, que se colocarán dentro del tablero que acabamos de construir. Pero en este caso, irán todas boca abajo.

Cada jugador colocará su gallina a la misma distancia unas de otras y pone en marcha todo el potencial de su cerebro para empezar a retener la máxima información posible. Y con esto ya podemos empezar a jugar.

¡Y EMPEZAMOS A JUGAR!

En Cocoricó Cocorocó comienza el juego la persona más joven de la mesa y se pasa el turno en el sentido de las agujas del reloj. Elegimos una ficha del centro de la mesa y le damos la vuelta, para que la pueda ver todo el mundo. Si el dibujo que aparece en ella coincida con la siguiente ficha del tablero por donde se mueve nuestra gallina, avanzaremos con ella. Si no es el mismo dibujo, volvemos a colocar la ficha en su sitio boca abajo y pasamos el turno al siguiente jugador.

Mientras acertemos seguiremos jugando, esto quiere decir que podremos avanzar en nuestro turno tantas casillas como nuestra memoria nos permita.

El objetivo del juego es conseguir las plumas de las demás gallinas y en cuanto una de ellas tenga las 4 en su poder, el juego habrá terminado y se proclamará ganador.

Para quitarle la pluma, primero debemos alcanzar a la gallina que tenemos delante nuestro. Una vez estemos en la casilla inmediatamente anterior deberemos adelantarla, y para ello, tendremos que acertar con la ficha que haya a continuación de la gallina objetivo. Si lo hacemos, la saltamos y es entonces cuando le cogemos su pluma y la colocamos en otro de los huecos de nuestra gallina. Volvemos  jugar normalmente hasta que fallemos. También es posible saltar a dos gallinas a la vez si ambas están en casillas contiguas, siempre que acertemos con la ficha que esté frente a la gallina más adelantada. De esta forma podremos robar varias plumas.

FIN DEL JUEGO

En el momento que una gallina consiga adelantar al resto y tenga todas las plumas, habrá ganado la partida.

OPINIÓN DEL PINGÜINO

Cocoricó Cocorocó es un memory diferente, pues no se trata de la simple mecánica de dar la vuelta a las fichas de 2 en 2 hasta que se acaben todas las de la mesa, sino que los niños juegan con la emoción de alcanzar a los demás para quitarles sus plumas, con lo que su concentración y atención a las losetas centrales es máxima.

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