Reseña: El diablo Negro

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De 2 a 6 jugadores
A partir de 4 años
5-10 minutos
Independiente del idioma
¡Uy!. ¿Un juego en el que tenemos que buscar parejas, deshacernos de ellas y el que más consiga es el ganador del juego?. ¿Un memoryyyyyy?. ¡Pero si por aquí no nos gustan nada!
Pero es que este no es un memory, aunque lo pueda parecer. Porque las parejas no las buscas tú, las buscan los demás dentro de tu mano. ¡Pero sin mirar!. Y encima sufrirás y sudarás intentando controlar mentalmente a los demás para que te quiten la maldita carta negra.
¿Qué no sabéis de qué “diablos” estoy hablando?.
Pues pasad y leed sobre este divertido juego.

1 manual de instrucciones, un puñado de cartas y un lápiz de maquillaje. Sí, habéis leído bien: un lápiz de maquillaje. Y todo en una pequeña y guapísima caja metálica.
Entre las cartas nos encontraremos todo tipo de simpáticas ilustraciones: caballos, dragones, bebés llorones, extraterrestres, etc. Todas las cartas están repetidas pues de lo que se trata es de conseguir parejas de cartas…
…menos la carta del Diablo Negro, que es la única de entre toda la baraja que no tiene pareja.
Si llega a nuestra mano tendremos que deshacernos de ella lo más rápido posible…pero no es tan fácil como pasársela al siguiente jugador.
Barajamos las cartas y las repartimos entre todos los jugadores. Dependiendo del número de personas, puede que algunos tengan diferente número de cartas. No importa.
Nada más recibirlas miramos si hemos tenido la suerte de conseguir dos emparejadas.
Si se da el caso, las quitamos de nuestra mano y la dejamos a un lado.
Por ejemplo, en la foto anterior vimos que la regadera la teníamos repetida, pues dejamos las 2 cartas en nuestro lado de la mesa.
¡Ahora empezamos!

 

En cada turno, el jugador coge una carta sin mirar del jugador de su izquierda.
En el ejemplo vemos cómo mamá coge la carta de la lluvia.
Esta carta se la queda y si tiene la suerte que consigue emparejarla con otra carta de lluvia de su mano, las descarta junto con las que ya tuviera.
Ni con mis poderes mentales he conseguido que me cogiera la carta del diablo negro.
En el juego, a medida que se van haciendo parejas nos vamos quedando sin cartas en la mano.
No gana quien se descarte primero de todas sus cartas (aunque tiene su particular premio, ya lo veréis), si no que el juego continúa en el sentido de las agujas del reloj mientras unos van cogiendo cartas siempre del siguiente jugador e intentando hacer parejas y sobre todo que no nos toque coger al Diablo Negro.
Porque en el momento que la única carta de un jugador sea la del Diablo Negro, el juego termina inmediatamente. Entonces contamos cuántas parejas hemos conseguido cada uno y aquí sí: quién tenga más parejas coge el lápiz de maquillaje y pinta de negro la nariz del perdedor.

 

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